POLLIA CONDENSSATA

Franchesk Portugal

 

A MI NOCHE

Si tú fueras un sentir,

Y mi ser un latido

Y yo un solo monólogo,

Extraña conmigo misma

Me digo cuando nací,

Cuando morí en África

Si viví en mí,

Desvestida de frutos azures

O si fui así tan foránea y negra conmigo misma siempre,

Tan extranjera en mi propio yo

En mi resignificación del mundo

Solo supe,

La soledad es una noche muy oscura

Lleva sobre el cabello su turbante de colores.

 

 

UN BESO ALADO

Elipsis y no sol,

Un nido y no una gota

Derramada en su cráneo,

A su mirada le pertenece África

El fruto azul a su boca,

La mano sujetada al corazón

Respirar sobre un desierto,

El aliento olfatear.

El nido en pajas

La gacela acechándola,

Le pertenece el miedo

A su cuerpo

Su otro beso depredador.

 

 

UN AYER COLOR CIELO

Sus gotas, a mí misma en mi exoesqueleto

Su boca liviana retorna en un beso

Despojado del aire cada noche,

Su esencia embriaga.

Una luciérnaga o miles de luciérnagas,

Están en el patio de la casa,

El espejismo su olor,

A Pollia Condensata,

A mujer africana,

Alumbrando mi noche,

Besándola.

Con el canto  

Los pájaros en sus nidos nocturnos.

 

 

VERONA

Cada vez voy cruzando

La esquina y Verona desaparece de mis ojos

Bien sea si voy a derecha o izquierda

En bajada cruzo la puerta del tiempo

Y Verona desaparece ante mí

Con su turbante y toda su cuadra

Es un fantasma el meneo de sus caderas al caminar.

Si encuentro algún transeúnte le pregunto

¿Cuál esquina del barrio desaparece?

Los ojos nublados de todos;

Pregunto por ella y se escucha

El sonido metálico escalas con sus zapatos de tacón,

Y los ladrillos derrumbarse sobre propia su vida,

Ahí me detengo Verona.

Atravesar su ombligo, abrir la puerta

Cruzar es morir con ella.

Y recoger bayas azules del cuerpo.

 

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