EL FARO

Carmen Alicia Pérez

 

LUZ DE LUNA EN LA OSCURIDAD


A Yasunary Kawabata


Los ojos penetran la dureza de la imagen
reflejada en el espejo
Un hilo de luz imperceptible
atraviesa la profundidad del agujero invisible.
En la perplejidad del instante de la congoja
de la creación precipitada de una metáfora
aparece un agujero, no sé si negro,
ya sabemos que en la más profunda oscuridad
hay un rayo circular o vertical que atraviesa el vacío
y gracias a esa visibilidad en la penumbra
podemos retornar.
Ningún agujero es del todo negro
ningún espejo es del todo impenetrable.
Asentarnos en las orillas densas
nos permite reconocer la belleza
en la sonrisa del niño huérfano.
Así, el esposo de Kioko2, tumbado en una cama
con ansias de morir
fue feliz al observar en un espejo de mano,
el huerto florecido que la esposa cultivó
la cóncava y redonda luz, fue su arribo,
bastaba observar el mundo a través del minúsculo espejo
suspendido en la inmensidad de la noche
como luz de luna en el agua.

 

 

ETERNIDAD EN UN INSTANTE


A mi pequeña Alma, que fue Luz desde antes de nacer


Abro los ojos cuando todos duermen
La luz de dos túneles diáfanos me atrapa
me adentro en ellos y no siento miedo
tal vez porque en el fondo vislumbro tu sonrisa,
tal vez porque el miedo ha huido
—Ya los perros olfatean y no ladran—
y los surcos se han llenado de agua
—ya no hay sequía—
Afuera llueve, gotas de agua pesadas
—como de hierro—
He visto varios lacerados
por poco mi alma se agujera
pero ahora me he adentrado
en estos dos túneles diáfanos
en estos dos cuencos de luz que son tus ojos
y me he salvado.

 

 

BABEL


Una torre se construye en mí todos los días
y día a día se empina queriendo dejar la casa
¿O acaso es la torre, la torre de babel?
En el afán de comunicarme y hallar respuestas
he desatado la proliferación de las lenguas
la confusión, la ira, el caos
Dios, me es imposible sacar el paraguas
en esta lluvia de confusiones
inevitablemente ya soy la torre
y las voces me circundan, me acorralan
Dios, no quiero escuchar voces,
quiero escucharme
no he pedido que me encuentren
quiero hallarme
extenderme la mano para no caer.

 

 

SALTO HACIA EL SILENCIO


A Gao Xigjian
y su Montaña del Alma


Avanza lentamente el anciano,
apoyado en su bastón de madera hueca y seca
camino pedregoso, desértico, solo
solo él con su bastón en la mano
espinoso es llegar a la cúspide de la montaña
lugar que un hombre se empeñó
en conocer toda su vida
avanza, y su rostro empieza a reflejarse
sol que desciende en el horizonte
reflejo de un hombre que se reencuentra
lágrimas, ademanes de niño,
figuras de animales, otros rostros
él, cayendo a un precipicio.
se despoja de todo.
Pez que salta a su estanque.
Silencio…
Cada camino nos conduce a una verdad.

 

 

EL FARO


El vientre es el faro
expande su luz
en este periplo
el amor ya tiene nombre
el vientre se desgarra
el agua retorna a su origen
pez de escamas de sal
se erosiona con el vaivén de las olas
pez que no teme ser comido
blando como la piel de los erizos
en esta orilla puedes estar a salvo
en esta orilla los erizos no lastiman
aunque se junten.
En las tinieblas puedo ver tu rostro
debajo de las piedras.
Tu rostro es el faro
ya no temo a la caída.

 

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2 comentarios en «El faro»

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