CARNAVAL

Anushka Tereshkova

 

A ti

A ti,
a tus monedas plateadas y doradas,
a tus bolsillos llenos,
a tus desvelos regados de rocío y tiempo,
a tus sueños inconclusos, al devenir de los días y las noches sin consuelo.
He de atraparte desarmado.
En algún momento bajarás la guardia
y robaré tu tesoro oculto.
Dejarás sobre la mesa cada una de las monedas doradas y plateadas.
Repartiremos el botín y luego
partirás de madrugada, con el saco vacío, sin destino, sin apuro, en silencio.
No tengo prisa aparente, sigo tus pasos estudiando cada movimiento.
Ni te imaginas lo artesanal de mi vigilia, la redondez de todo lo que veo.
Es un arte arrobador, es mi sustento.
Verte doblar la esquina, caminar, llegar, mirar, encontrar.
Yo soy espíritu, alma, inmortal, anhelo.
Tú vas a dármelo todo: piel, carne, voz, aliento.
Te aproximas, te alejas. Huyes de mí.
Sientes el miedo.
Ya casi, ya casi es mío el botín. Estás vencido, pero sigues peleando.
En contra de mí y de ti, de las monedas, de los amaneceres, de los poemas, de mares y veleros.
¡Vete! ¡Toma todo lo que quieras! Róbame tú a mí. Estoy exhausta.
Llegando a puerto he de bajar en busca de un destino nuevo.
Quédate y haz tu travesía sin reloj.
Para mí, ya no hay tiempo.

 

 

Abril

Abril es un oxímoron
de frío y de calor,
sembrado de hojarasca
y con un tenue sol.
De livianos abrigos
y de olor a café,
de rojas tardecitas
de un tierno amanecer
Abril tiene el encanto
que da la soledad.
tiene la quietud, la brisa.
hoja amarilla o cobriza.
que vaga sola y sin prisa
como mi alma…
Como mi alma tibia,
como mi existencia rota,
que esa llovizna moja,
que esa luna baña y persigue
por el sendero largo de silencios.
De silencios pesados,
de silencios mojados
de sollozos
de otoño…
Abril es un oxímoron
de esperanza caduca
y de ternura ardiente.
Hogueras que comienzan a destellar sonoras.
Abril tiene la dulce sensación de tibieza,
el aroma a cumpleaños y tortas a la fiesta.
La casa está en tinieblas
mientras pienso y escribo.
La máquina canta su canción eterna.
Hay olor a vainilla.
Hay un libro entreabierto
y tu cara se borra
más y más de la escena…
Te olvidaré en abril
me dije un día.
Te olvidaré en abril a plena siesta.
Hay una brisa nueva que me sonríe
y tu cara se borra más y más de la escena.

 

 

Chico

Chico.
Mirada soñadora con palomas escurridizas en las manos,
ávidas de oscuridades y amaneceres.
Toca tu música celestial
en mi pentagrama de líneas sueltas y cansadas.
Suelta tus corcheas, tus fusas,
semifusas, confusas,
en claves de sol y de lunas
redondas, negras, blancas…
Saca una última melodía de mí para ti.
Rompe este silencio roto.
Chico del pelo enmarañado que arremetes
y subes velozmente por mis desesperanzas aladas
y las llevas lejos con una bocanada fresca y una sonrisa.
Muerde suavemente mis miedos,
esos miedos eternos que rodean mi cuello
y perpetúan mis noches de insomnio.
Chico vivaz y valiente que notas mi apego
cuando mi mano se queda en tu mano
como un libro semi abierto.
Huele los aromas, deletrea,
ponle pausa y acento a este momento único
en que yo sucumbo a tus encantos y te beso.
Chico musical, chico travieso, quédate, afuera hace frío.
En esta tarde noche rompe el silencio,
ven a tocar tu melodía
que es mi último invierno
aquí.
Chico, dame tu aliento,
dame tu perenne juventud y luego vete,
vete muy lejos,
donde no pueda alcanzarte mi lamento,
mi penar,
mi desasosiego,
mi semi luz,
mi estar de vuelta de todos los infiernos.

 

Estampa

Una estampa en la noche
es una mujer que lee.
¿Quién sabe de los mundos
que visitar se atreve?
¿A dónde vuela el alma?
¿Dónde se queda su sueño?
Quisiera ser el ave que
acompaña su vuelo…
Dime mujer qué sientes
cuando las páginas pasas,
cuando acaba este mundo
y la fantasía alcanzas.
Yo quiero ser el héroe
de todas las batallas
y despertarte con un beso
en todas tus mañanas.
Sentada aquí en penumbras,
un buen libro me ilumina.
Yo  no busco grandes cosas
solo entender la vida.
Abandona tus espadas
y siembra paz y alegría,
que este mundo ya está harto
de guerras y de partidas.
Cambia tus mil batallas,
hazlas historias de amor
y guarda en tus alforjas
pétalos de alguna flor.
Héroe de brazo fuerte
canta una bella canción,
deja ese yelmo y espada
y ven a darme un abrazo.
Te doy la paz, deja las armas
cobíjate en mi regazo.
Abandona tu escondrijo,
baja del carro de fuego,
corramos por la pradera,
bailemos al son del viento
y bebamos los licores
que fluyen de nuestros cuerpos.
Yo quiero darte tesoros,
joyas bellas, oro y palacios,
y que me aguardes ansiosa
cuando regrese cansado.
¿No son esas las historias
que siempre lees acaso?
Héroe de guerras sangrientas
que terminan solo en muerte.
Cambia tu arma por un libro
y vivamos para siempre.
Hay libros de historias tristes.
Hay vidas de historias alegres.
Hay héroes que huyen de los libros
cuando una mujer los lee.
Una estampa en la noche
es una mujer que lee,
heroína sin espada
cierra el libro y se duerme.

 

 

Carnaval

Adereza mi vida, hazme a fuego lento, punza   en mis entrañas tu cuchillo y deja ya esa indiferencia de hielo en que me conservas para luego…

El tiempo apremia.

Yo no tengo más tiempo.

¿No ves que el carnaval afuera se está alejando?

Y nos lo estamos perdiendo.

Ponte el antifaz,

Bailemos.

Oye la música deja el silencio.

Hoy es mañana y aún te quiero…

 

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2 comentarios en «Carnaval»

  1. ANUSHKA TERESHKOVA, leerte es una experiencia sensorial, hacer una travesía por lo más íntimo de tu ser. Te felicito por crear esas imágenes estimulantes en tu poesía que me deleitaron mientras me desplazaba por ellas. Un fuerte abrazo.

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