HAY AROMA A OLVIDO

Anushka Tereshkova

 

Esa Mujer

He pasado por una mujer,

y me ha quedado de ella la ternura de sus arrorróes, al costado de mi cuna, sus miedos en mis noches afiebradas, sus heroicos esfuerzos para comprarme la bici tan soñada. Mi madre adorada,

He pasado por una mujer que se ha batido a duelo me ha defendido y me ha escuchado, se me ha burlado para hacerme fuerte y me ha arreglado la corbata el primer día de trabajo. Mi hermana.

He pasado por una mujer, que me ha amado en silencio o a gritos, ha besado mi boca y me ha arañado la espalda. Mi esposa, compañera, cómplice y bien amada.

He pasado por una mujer que se ha quedado triste en su portal oyendo mi adiós y conteniendo las lágrimas.

He visto irse a una mujer que me ha dejado parado en el portal con un nudo en el pecho conteniendo las lágrimas. Mis novias ya olvidadas.

He recibido de una mujer el mejor de los regalos, que hoy me dice papa y me llena de besos en las mañanas. La mujer que elegí para ser madre de mis semillas ya sembradas

He pasado por una mujer que todas las noches me aguarda, a veces en vano, a veces esperanzada, a veces con fresas en el rostro me dice que aún me ama

Y yo llevo un algo de esa mujer que no desmaya.

La encuentro en mi madre, en mi hija, en mi hermana, en mi esposa, en mi amiga, que en silencio calla un amor escondido que no tiene futuro ni esperanza,

En esa mujer busco consuelo, busco fuerza paz y alianza.

Somos uno, somos un todo con diferencias y semejanzas

A esa mujer mi homenaje, a esa grandiosa mujer mi respeto y mi alabanza.

Es una en todas y todas en una.

 Es de la hoguera fuego, del tronco el hacha, del universo el sol y de la tierra luna.

Del buque la vela y del agua la fuente.

No puedo pensar en todas ellas ni en solo una,

porque esa mujer ha pasado por mí y es la simiente.

 

 

Hay aroma a olvido

Se filtra por las paredes y por las rendijas selladas.

Hay aroma penetrante a olvido en mi cama y en mi alma

Hay aroma a olvido en mi cabello. Está pegado en la punta de mi nariz

Sale de las hojas de los libros, de la ropa doblada en los estantes y de la prolija colección de trofeos.

 

El aroma a olvido sale de todos los huecos

y de los murmullos que se burlan de mi en los rincones siniestros.

Está combinado con gruesos cobertores tejidos, pesados y grotescos.

 

El aroma a olvido cubre de moho la mitad de las paredes y se alza hacia el techo.

En mi cuerpo ya se nota y no hay remedio.

Destapando la tetera salió de golpe,

quemando mi rostro, como veneno.

y se adhirió a las tazas y a los cubiertos.

Ayer cené con él.

Estaba bien vestido y circunspecto.

Le pregunté por ti y sonriendo

con una mueca de burla bebió, primero.

Después tomó un bocado y

mirando el cielo, con un poco de tristeza me dijo, trémulo,

—¿Qué es ese aroma? ¿Dejaste algo en el fuego?

Le dije que no, que no había fuego, que fue lo primero que se apagó.

Luego llegó la rutina y cenó con nosotros, en completo silencio.

 

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2 comentarios en «Hay aroma a olvido»

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