¡LA MATARON!

Lindantonella Solano

 

Septiembre de mártires

En este holocausto

De la inequidad,

La violencia como pez grande

Devora al más chico, que pregona su necesidad, el hambre, impuestos arriba y el desempleo confinados con hambre,

Como pirómanos

En hoguera 8 jóvenes

En Soacha fueron

Incinerados en un CAI donde debía salvaguardar vida y dignidad, qué absurdo

Sombras de inseguridad

Citadina en camuflaje,

De ley del bárbaro,

Quedó entre fuego,

Y el relámpago de la

Memoria en chispas,

De madres que arden

De dolor, agotadas

Por la impunidad,

Que no pondrá ciega,

Ni enmudecer a el

Clamor y que salga la verdad,

Que truena a diario,

Para que la justicia, que está con ceguera, destape su velo de la

Impunidad, que el milagro

Dé visión y pueda revelar una historia nueva de esta senda donde podemos replicar como

Seres pensantes en esta

Inequidad que se abone

La reparación a estas familias que quemaron sueños, ocho jóvenes en el escalón, divino tesoro

Ante tanta violencia

Desgarrada, que se preñe las mañanas de

Vida y que amanezca la orquídea de la paz que reboza en los niños, jóvenes, en el ciudadano de a pie, a la enfermera, docente, artista, médico, de tendero, en el embolador o el revoleador o al de corbata que no duerme sino que lucha por la igualdad, al que

Vigilia y suda su pan a diario,

Como el libertario cóndor que vuela por los Andes e infunde calma y

así el clamor a lo alto para que esta patria salvaguarde a sus hijos, las generaciones y no volvamos atrás de tanta sangre en caminos, acantilados, fosas y falsos positivos, que no olvidaremos jamás, quimeras al presente que

Piensa distinto y que

Retumbar al tambor de aliento vital, en la cordillera oriental en este tricolor, siga el vuelo del colibrí, la danza del río Soacha y

¡El Sumapaz entre esta Pandemia se despierte la estampida de bien, ya!

La justicia y la orquídea de la paz.

 

 

Buena ventura

Tu pregón me eriza

Tanta sangre en el

Agua, en el río,

En el que aún camina,

Que se desprende de su orilla, para combatir

La ruina, el hambre,

La indiferencia, la vil

Tiranía, cómo

Gritas a tus hijos,

Que timbalean vida,

Tambores de dignidad

Currulao de valentía,

¡Ay, Padre Santo! Haz

Justicia de tantas matanzas que como

Tempestad es ese absurdo, senda se presenta como heridas abiertas de esta silenciada justicia,

Qué poderes ocultos

¡De mafias y terratenientes, homicidas, se extingan!

arranca toda

Maldad de violencia

E impunidad, tanta corrupción y desidia, vuelve a despertar Puerto en Calma, que el Dagua, el Calima y el San Juan como corrientes traigan nuevas orillas, con el azul profundo que ponga en todos ese pacífico fluir en mentes y corazones, en territorio hermanados con danza paz, un nuevo tiempo tienes que tener Buena ventura.

 

 

Sofía

A Sofia Cadavid         

 

Juguemos en la casa mientras el lobo no está

Aún gatea en medio

Del suelo desnudo

De inocencia,

En monosílabos

Y bisílabas dice

Agua ma, tete abue

Está llenita de alegría

Da pasos lentos

Alguien cercano

De mirada es feroz, como un lobo vestido

De pa y zaz

Dice pa, y la oz de los dientes,

Trituran sus manos que

Le acarician, juguemos

En la casa sin lobos y atentos a los que gateando andan en el

Inocente andar,

El frío ha tocado a los

Corazones y sale

canibalismo

En días de confinamiento, ojalá

Se acaben ya lobos

Vestidos de ovejas y

¡El bien y la luz germinen!

 

 

 

¡La mataron!

A Neylis de Caicemapa, Fonseca (La Guajira) Callar nos cuesta más.

Woschontouin Kata’ou;

Iba como flor

Silvestre entre dividivis

Y tunas; sus guareñas quedaron guindadas;

Dijo su tía en requiebro

Como estampida de juyaa;

¡La mataron! y amordazaron

su lengua;

Buitres del yoruja,

El zamuro y zorro se los tragará;

Las chanclas destrozadas;

tenía edad de 12 capullos y

tejía sueños de la inocencia;

Saltaba como liebre

Y danzaba como jileru

En este desierto de los días;

Quitaron sus uñas son piyusi;

ni Mareiwa perdonará a estas

Macabras hienas;

Woinmoin pide que la muda

justicia hable de quién fue;

¡la mataron! Caicemapa está vestida de blanco un Ángel vuela por ziruma;

¡la mataron! y el canto de los pájaros

chillan/lloran por una jileru/mariposa que quebraron sus alas y corazón.

 

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2 comentarios en «¡La mataron!»

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