EL LLANTO DEL SILENCIO

Yaleydis Viloria Noriega

 

Mi expirar en pena

Tan una como la inocencia pura, eres extinguida alameda, me arropas con demencial cadena, y del ayer solo queda, la tristeza del amanecer en pena, amanecer que abruma, arrasa, mata…

¡Oh, manto inmortal del celestial emblema!

No abraces mi ser con tu amarga duda, no intentes alejarme de tan dulce Eneida, porque un solo beso de tan triste noche, me hundiría en tus profundas aguas, solo me queda ver pasar la luna, como la vida,

¡Hermosa, pura, lejana!, solo así se acabarán mis penas,

Noches, dolor y muerte, solo me queda…

Solo así llegará mi dicha, solo así me entregaré a ti.

 

 

Loa a la tristeza

Mis torturas me desplazan,

Dulce veneno con pasión vulgar,

Árida y oscura es mi máxima,

Murmullos que enmudecen,

Libre espía a ti serví.

Sombra, sí… Desgraciada inerte,

El hielo de tu iniquidad me abriga,

No fallezcas en do intento,

Pues, mi angustia yace pronto en el cielo,

Con sangre amarga e hiel hirviente.

Tan osada y acogida muerte,

En bendita y esperada vida,

Ya iracunda en socavadas vienes,

No imaginada, pero soñada pretendes,

Acariciar tan agraciada oquedad.

 

 

Las filas de la muerte

Azotan tu mirada, la virtud de la vida,

Se asoman a la deriva,

Sombras inicuas que corren sin cesar,

Pues, la muerte es la vida, un convenio de paz.

Rumiante luz que ejecutará un molde, un espectro en tétrica existencia,

Arcoíris en decadencia, alucinas el final,

Duelo, suelo y sinsentido, lo único a ganar.

 

 

La tristeza me encarna

Incertidumbre, triste esperanza,

Encarna con asechanzas el verbo y el púgil,

Sombreada noche de puños,

Polutan sor peri,

Una batalla se acerca, la aurora necia es alguacil,

Solo queda de la lucha, esa chamuscada carcajada, presa y sin dolientes que agonizante la lona descubrió,

Con mordiscos y pocas raspaduras la negrura de su piel advirtió,

Y entre marañas, uñas y golpetazos al amanecer enfrentó.

 

 

El llanto del silencio

El silencio destroza la noche con sus dedos de metal,

Deambula infraganti entre sollozos y quejidos,

La crueldad de sus inquietantes y primitivos ojos,

La buscan entre pedazos rasgados,

Su sarcástico llanto congela la lúgubre penumbra,

Y despertó empapado, dudando del encuentro,

Destrozos entre el tiempo místico y banal.

 

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10 comentarios en «El llanto del silencio»

  1. YALEYDIS VILORIA NORIEGA. Felicitaciones por tu poesía que es simbólica con una paleta de emociones que reflejan los estados existenciales. Un fuerte abrazo.🙏🤗🌠

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