UNA SEMILLA MÁS ALLÁ DEL OCÉANO

Gastone Cappelloni

 

Dormiré, acunado,

por las nubes grises

de las imágenes,

en tímidas aguas

de lluvias sin horizontes,

entregado y violentado

en las sonoridades

de asfaltos sin alma

como velero

de inocentes dolores.

 

Deglutiendo paraísos

de futuros imaginarios,

viviré encantándome

de nunca vacíos ardores,

en el futuro

de infantiles juventudes.

 

 

Mañana, estaré,

en las libertades

de vestidos sin edad,

para unir

espacios sin espacio,

reflejando

sobre la anemia del amor.

 

Mendigando

júbilos sin caprichos,

me arrodillaré

sobre estribillos inventados,

añadiendo palabras

que conservarán

en los días dedicados,

el perfume sediento

de los inciensos.

 

 

Neonata vida, profanada

por la avidez

que repudia la indigencia,

¿aún recuerdas

oraciones sin rosarios?

 

Donde yo,

semilla prematura,

en las arenas

oleaginosas del sudor,

volaba,

donde las memorias

de los otoños

no tienen palabras,

y las lágrimas del cuerpo

despertarán

vehementes huellas,

envejecidas con la oscuridad

de nebulosas interpretaciones.

 

 

Padre cuéntame

con los ojos míos,

el secular

susurro del arroyo,

donde en el gentil febrero

el corazón mío se refrescaba

de tibios gorjeos

de juventud,

y el halcón daba vueltas,

por mí,

sobre bosques de arrogantes robles,

desafiándome

en los remolinos del viento,

a escudriñar la esencia

del cielo, plomizo.

 

¡Padre, hechízame,

sólo así, habré vivido

en la realidad

de lo imaginario!

 

 

Vientos de meditación

que robasteis

amores fragorosos

al candor

de conmovedoras alegorías,

condúceme

hacia las bruñidas nieblas,

para que pueda

el confesionario del alma,

calmarme en las ondas

de refrescantes

luces maternas,

protegiendo los gemidos,’

en los espejos

que el espíritu animará,

seré pureza, en el nombre

que Dios reconocerá.

 

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (7 votos, promedio: 4,71 de 5)
Cargando...

1 comentario en «Una semilla más allá del océano»

  1. Escritor, gracias por compartirnos parte sus creaciones.
    «Padre cuéntame» me hizo sentir cada una de las fibras de mi ser. ¡Gracias!
    ¡Bienvenido!

Déjanos tu comentario