AROMA A PIEL

Sabrina Caballero

 

Pueblo por la paz

Pueblo marchito entre sombras solloza

mientras cava su fosa, la humanidad…

Corazones rotos, ya no quieren sangrar,

gargantas secas, a desánimo, triste realidad.

Gritan por dentro y por fuera,

la bandera blanca de la paz.

 

El ventarrón puede parecer contrario,

más sopla a favor en nuestro corazón.

Despertar hacia la libertad, unidos por un mundo ideal.

Luchando por utopía que no es inalcanzable,

el coraje nos guiará.

 

Las estrellas parecen lejanas

sin embargo, yacen en nuestro interior.

Destellos en el mundo de esperanza.

Los ojos estaban ciegos, ahora conscientes…

Inevitable transmutar.

 

Coloridos son los capullos que florecen

el verde jardín.

El océano sonríe, con el arcoíris tras fondo.

Los pájaros con su cántico de amor.

 

El universo nos recompensa,

luego de la tormenta, sale el sol.

Se asoma radiante temprano por la mañana.

Lejanas lágrimas, la humedad,

alumbrando la alegré ciudad está.

 

El hombre sabio resuena el tambor,

tiembla la naturaleza,

arde el fuego que quema.

Llamaradas de aliento,

campanadas suenan al viento.

El atardecer augura buenas energías,

los colibríes felices.

 

La tierra se ilumina,

como cuando sale la luna

en la más tenue oscuridad.

 

 

Lujuria

Somos como sombra

en la pared,

encadenados al placer,

 

Te acercaste lentamente

corriendo suavemente mí cabello.

música melodiosa, vino,

el clima perfecto.

 

Prisioneros del deseo,

nos urge, sentirnos,

acrecientan los latidos

de mí corazón.

 

La habitación es testigo,

cómplice es el sillón.

 

Aquella caricia,

aquel beso,

desató

nuestro

fuego

interior.

 

Desnudos fusionando

nuestros cuerpos.

Enredados, entre susurros

Y gemidos.

 

Instinto pasional,

amor nacido de un ritual.

 

Pupilas dilatadas,

éxtasis

desde tus labios

hasta tu pelvis.

 

Erotismo puro,

dibujándonos

el ser.

 

Suspiros….

Como una pincelada

de colores,

es nuestro sexo…

 

Un

arte tan sensual,

acariciando

nuestra piel.

 

Escalo la cima de mis fantasías…

Con una pluma

rodeo tu

cintura…

 

Para despertar tus sentidos,

¡Gloriosa lujuria!

 

Mordemos la manzana,

¡no parece envenenada!

dulce como tu lengua tibia.

 

Hoguera que, en mí se enciende.

Su jugo nutre nuestro amor.

destello cósmico,

iluminando la pasión.

 

Impulso

irrefrenable

que ni el agua

lo puede apagar.

 

La luna, la noche

embriagada de estrellas.

acompañan

nuestra

llama.

 

Se expande el anhelo

de

besarnos desenfrenadamente,

como en un cuento feliz,

¡amándonos eternamente!

 

 

Saxofones

Campanadas

al viento,

eco de melodías

en cada estrella,

alumbrando

su transitar.

 

Fases lunares

Lunas viejas.

 

Sacerdotisa encantada

en busca de inocencia

de su

perdida libertad.

 

Dualidad

en lo oscuro…

En lo puro…

 

Sabiduría innata,

Templanza

para amar.

 

Niña interna

Echando raíces.

 

Corona

de flores

rodeándola.

 

Su aura iluminada

saxofones sonando…

El llamado universal

 

Música clásica

sonando

en

una vieja fonola.

 

Recordarte

mientras acaricio

una foto amarillenta.

 

Lágrimas

sentir

de ausencias.

 

 

Mi fe

Intento mantenerla

aunque

mi mente atormenta.

 

Se siente confuso

este momento

inesperado.

 

Aún sigo

esperando

una señal

que el universo

me envíe noticias.

 

Y llegues en un caballo

blanco gritando:

¡Hija, me he salvado!

 

 

Budeidad

Flor de loto pura

resurges desde el lodo,

reluciente en el pantano.

 

Aun en las tempestades,

te iluminas con destellos

de divinidad universal.

 

El rayo dorado que irradias

No es más que tu inocente

y amable corazón.

 

La budeidad representada en ti,

en cada ser, aunque lo ignore.

 

Con tú inocencia,

Con tú bondad.

Bodhisatva, eres tú.

 

Cumpliendo una misión.

Pudiéndote como diamante

en esta existencia

y en toda la eternidad.

 

 

Aroma a piel

Tu fragancia me enamora como tu sonrisa

en conjunción con tu mirada.

 

La sencillez de tus palabras,

la conexión entre almas.

 

Tu piel rozando la mía

es como saborear frutilla,

danza ancestral

nuestro movimiento

de caderas, de un amor sin edad,

de un amor sin fronteras.

 

Entre besos y caricias se siente tu aroma,

es el perfume de tu piel,

es tu fuego que apasiona.

 

Te amo desde mis huesos hasta tu ser,

amarte es dulce

como la miel.

 

La magia existe

en nuestra fusión que encandila

como un hechizo de luna

las estrellas brillan.

 

Los cuatro elementos,

el mundo y sus laureles,

me dejo embriagar

en tus labios como si fueras vino dulce.

 

Compañero del dolor, de risas,

tu fragancia me enamora

como tú sonrisa

en conjunción con tu mirada.

 

La sencillez de tus palabras,

la conexión entre almas,

el reloj que un destino marca,

contigo vuelvo a mi eje,

contigo abro mis alas.

 

4 comentarios en «Aroma a piel»

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