Cuento

Líneas inesperadas

Simón se levantaba de la mesa, daba un corto paseo por la casa. Regresaba a enfrentarse al papel, aunque en verdad el papel no era el problema. Eran las palabras, no se identificaba con ellas

El hombre que nada buscaba en una ciudad pequeña

Él sabía que en la ciudad de Dunaria había poco oficio para un hombre de treinta y cinco y sin ninguna profesión. Su vida de poeta era una sinfonía de golpes en el áspero murmullo de la rutina. En esta ciudad, perdida en el desierto, se encontraba lejos de todo, incluso de sí mismo.

Visita sorpresa

Los pocos minutos de conversación con el apóstol Pablo cambiaron mi perspectiva de la vida. Pensé que mi dispositivo electrónico con el cual la EEI controlaba mis movimientos…

Al final del día

Al final del día, como todos los de la última semana, había pensado en salir del encierro. Ciudad de México es un lugar reverberante, y allí estaba él, parado en una esquina, como un semáforo descompuesto…

El girasol desolado

Cierta mañana, una pequeña abeja que hacía su visita matutina a las flores para recolectar su polen se enteró del estado de ánimo en que se encontraba el Girasol.

Doce de espadas

La tarde mostró algunos cambios atmosféricos. Un afanoso aguacero se había precipitado sobre ella. Aunque el sol y la lluvia consumían la ciudad, me sobrepuse.

El desprendimiento

Se marchó, no sé a donde, tal vez la esté pasando muy bien. He dejado el contestador automático por si acaso se arrepiente y me llama. Como también, su llave escondida en la matera, cerca de la puerta.