Poesía

Amor y placer

Recuerdo a los árboles moverse a nuestro alrededor, no sentía calor, ni vergüenza, ni miedo. Sentía dicha. Ser tuyo en cada respiro, en cada desdén de tus manos sobre mis muslos. Sobre mi rostro, sobre mi espalda, sobre mi pecho…

Al despertar

Naturaleza añorada, amada de amplio verdor, canto del gallo al compás con el tamborileo del pájaro carpintero, el arrullo de la tórtola, el bullicio y entre vez
silencioso del pitogüe…

Amada mía

Hoy mis versos, mis letras, son para ti como una ofrenda porque te tengo, hoy mi voz te pertenece y con ella puedo decirte los poemas más dulces que son
inspirados por ti, mi mujer…

Brisa impetuosa

Camino andariega sobre las larvas de un volcán, donde yacen mis raíces el viento es caliginoso,
mi ombligo está enlazado a su tierra fértil…

Ungüento

No queremos parar, no debemos parar las manchas bajo mi sed,
exigen del ungüento hecho de tu piel cristalina.

Sentencia

Da tristeza ver miradas ocultas tras imágenes mitológicas, cuando hay tantos senos descubiertos. Es triste no poder inspirar un buen recuerdo, ni un mal adiós y que tu vida termine en un poema de tinta entrecortada…