Como un atardecer en verano
El amor verdadero, perdura, como la poesía escrita. El amor que no florece, perece, como la palabra hablada.
(Sinaloa, México. 1938) Mujer ingenua, soñadora, decidida y persistente. Creyente en su hacedor. Con un perfecto fulgor de esperanza y la total capacidad de amar todo lo que sea digno de alabanza.
El amor verdadero, perdura, como la poesía escrita. El amor que no florece, perece, como la palabra hablada.
Si está en ti puedes oírlo, sentirlo en cada frase, en cada canción, como un poema, está en tu corazón, en cada uno de tus pensamientos, en tu meditación…
Desde que tú te fuiste, me quedé completamente desamparada, sin un amigo que quiera prestarme su abrigo.¡Cómo te extraño, papá!