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LOS DIOSES URBANOS

Yaleydis Viloria

Los hombres aterrados observaban el cielo, fueron tres días con sus noches lloviendo a cantaros, con rayos y centellas; los hombres en sus casas suplicaban a los dioses en especial a Zeus para que viniese en su ayuda.

Mientras más llovía más preocupados estaban y razón tenían de preocuparse pues lo que sucedía en el Olimpo era una batalla campal entre los dioses vikingos comandados por Thor y los dioses del Olimpo dirigidos por Zeus.

Al parecer Zeus había perdido una apuesta con el dios Thor una noche de tragos en el casino del Olimpo. Thor dijo que quien perdiese tenía que dejar su casa, su trono y sus poderes y pasar penurias como los más humildes de los mortales. Para ello podía ser acompañado por sus dioses y semidioses.

Ante la pérdida, Zeus tuvo que aceptar las condiciones de Thor para volver al Olimpo, obtener sus poderes e impedir que Thor se desquitara por venganza de los hombres.

Así apareció Zeus a la entrada del banco vendiendo chance, vestido con una camisa blanca casi rota y unos pantalones ajustados con una cabuya de hamaca; Afrodita estaba embarazada de Hércules, pedía dinero en los semáforos con cuatro niños pegados a su falda.

Mientras tanto, su padre Hércules hacia malabares con unos cuchillos en cada esquina de los semáforos y así conseguia que los transeúntes le regalaran monedas para el agua panela y el pan de los niños.

Afrodita estaba que daba a luz, así que a Hércules le tocó hacer la fila del Sisben para afiliarla y que la atendiesen en el hospital a la hora del parto. Atenea con delantal puesto y un palo en la mano, vendía empanadas en la entrada del hospital. El palo era para azuzar a los ladrones del perímetro y por si aparecía un policía a hacerle un comparendo de ochocientos mil pesos por vender empanadas en vía pública.

Poseidón vendía agua a la entrada del Estadio Metropolitano en Barranquilla; a veces el sol era tan fuerte que tenia que comprase un sombrero alón. Artemisa encontró un trabajo buenísimo como empleada doméstica de un Drumero. Al principio la patrona se quejaba de las comidas, lloraba cual Magdalena, así es que Hera le enseñó unos cuantos platos y le recomendó algunos canales en Youtube; mientras ella trabajaba como mesera en un restaurante y ganaba muy buenas propinas.

Apolo fue arrestado por la policía por caminar desnudo con una lira en espacio público. Su hermana Artemisa tuvo que pedir un adelanto a sus patrones y aunque le prestaron el dinero no lo hicieron de muy buena gana. Hermes se fue de cuatrero para La Guajira, sin contar que Thor los tenía vigilados. Fue llevado por Freyja a la cárcel del Olimpo por utilizar sus dones de cuatrero e intentar enamorarla.

Ares triste y agobiado por la situación de los dioses, se fue a beber a una cantina donde encontró un hombre harapiento que le brindó Chirrinche. Así que se quedó deambulando por las calles, pues por su mal genio, nadie quería estar cerca de él. Al reaccionar de su borrachera mañanera, decidió pedir comida a los transeúntes y trabajar de ayudante de su amigo de tragos, quien era chatarrero.

Hefestos por su experiencia con el fuego, fue muy sutil para no usar sus poderes y llevó su hoja de vida a la Viña para ver si le daban trabajo como auxiliar de asador. Deméter entre llorosa y apenada, se fue al mercado a ver si la dejaban pelar cebollín por unos cuantos pesos.

Pandora no corrió la misma suerte. La policía se la llevó por incitar un motín con los lavadores de carros, pues los convenció de hacer pancartas y no dejarlos pasar, para exigir empleo digno, educación y vivienda.

Selene no tenía muy buena voz, pero alquiló un cuatro y compró una bolsa de dulces para cantar en los buses y venderlos. Hades siendo muy cuidadoso con los espías de Thor, de vez en cuando hacía caer un halo de sueño a algún o alguna transeúnte distraída para robarle con sutileza la cartera. Invitó a Medusa que trabajara con él, pero a ella no le pareció, así que aprovechando su belleza antes de ser castigada, se colocó unas licras bien pegadas al cuerpo y se fue a vender tinto en los semáforos; para ser más eficiente aprendió a hablar como los colombianos en tres días.

Así transcurría la vida de los dioses del Olimpo en la tierra, mientras en los cielos, en el Partenón, Thor ejercía el poder absoluto.

Afrodita dio a luz a un hermoso niño en el hospital Rosario Pumarejo de López. Hércules armó cambuche en los Guasimales pero no alcanzó para el pan, así que los niños y la recién parida tuvieron que tomarse el aguapanelita sin nada más. Poseidón vendía agua en botella porque los clientes, que por lo general iban al estadio a ver jugar a Teófilo en el Junior, encontraban el agua salobre.

Así fue como los dioses griegos se dieron cuenta en carne propia todo lo que tenían que vivir sus súbditos: Los hombres, quienes siempre les hacían ofrendas para que se acordaran de la raza humanoide, mientras ellos experimentaron los más bajos instintos de los humanos.

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5 comentarios en «Los dioses urbanos»

  1. Que buen relato realista tirado de los cabellos, espero los Dioses te lo perdonen y la musa de la creatividad siga asomándose por tu sendero ?✒️???❤️

  2. Yaleydis hermosa me encanta la mitología y tú la has traído de una manera muy divertida a la actualidad. Te abrazo y felicidades por tu creatividad. Besos y abrazos ??

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