Mutismo
Y me fui muriendo despacito, apagando despacito. Llorando en el silencio oscuro lo que la ráfaga de luz dejó, luego de la tempestad…
(Treinta y Tres, Uruguay. 1986). Es docente, poeta y narradora. Profesora de Literatura y actualmente cursa la Maestría en Escritura Creativa de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR). Su trayectoria literaria comprende la producción poética, narrativa y ensayística, participación en publicaciones colectivas, presentaciones de obra y actividades literarias en Uruguay y otros países de América Latina. Desde 2019 ha participado en diferentes proyectos editoriales y espacios de difusión literaria. En 2022 publicó Asfixia y viento, bajo seudónimo, su primer poemario individual, consolidando una línea de escritura poética vinculada a la experiencia, la memoria, los vínculos y la identidad. En este período profundizó también su participación en encuentros literarios de alcance latinoamericano. En el ámbito de la escritura ensayística desarrolló Adagio en mi país: Alfredo Zitarrosa, trabajo presentado en Uruguay y posteriormente en el marco de encuentros literarios internacionales. En 2025 comienza a publicar bajo su nombre real, Nancy Miraballes. Publica Vagones infantes, su primer libro de cuentos, ampliando su producción hacia la narrativa. La obra fue presentada en diferentes espacios culturales y educativos de Uruguay y generó instancias de diálogo con lectores, entrevistas y repercusión en medios de comunicación. En 2026 publica Abismo fértil y Camaleón, dos nuevos poemarios que profundizan su investigación sobre las posibilidades expresivas de la poesía y consolidan una producción que articula memoria, experiencia, identidad y transformación. Paralelamente, desarrolla una trayectoria docente vinculada a la enseñanza de la Literatura y a la promoción de la lectura y la escritura como prácticas de formación y creación. En este ámbito ha impulsado experiencias de producción literaria colectiva y proyectos de mediación cultural.
Y me fui muriendo despacito, apagando despacito. Llorando en el silencio oscuro lo que la ráfaga de luz dejó, luego de la tempestad…
Somos tan pocos los que superamos el mundo entero en esta enfermedad que nos avasalla y nos mata dentro.
Me prometo no llorar. Algo más que aprender. Recibir la calma y respirar.
En el silencio todo el ruido se inventa.