Mil razones
Las palabras que, de tu boca salen exaltadas, a mi corazón lo llevan, a un maratón de amor sin pausa. Tu dulce aliento, es agua de vida para mi alma, que solo con sentirlo, baila.
(Ciudad de México, Méx., 1974). Alma vieja de raíces demasiado comunes, con inquietudes literarias desde la infancia. Dedicada al desarrollo espiritual y a disfrutar la vida a cada instante.
Las palabras que, de tu boca salen exaltadas, a mi corazón lo llevan, a un maratón de amor sin pausa. Tu dulce aliento, es agua de vida para mi alma, que solo con sentirlo, baila.
La tormenta ha llegado y trae con ella, el contacto de nuestras manos, siguiendo el camino que cada gota,
en nuestros cuerpos ha marcado.
Renuncio al calor de tu cuerpo junto al mío y al dolor que dejas cuando has partido. Renuncio a entregarte mis cálidos brazos,
renuncio al dibujo que haces en mi espalda con tus dedos fríos.
Las promesas sin cumplir,
los corazones rotos, Nada queda ya de ti en mi. Solo recuerdos vagos de lo que pudo haber sido…
Abre los ojos, disfruta el paseo, sin prisa y sin pausa, es tuyo el momento. Inquieta pequeña, no mires al suelo, emprende tu viaje sin seguir consejo.
Todo lo dicho y por decir,
todo lo oculto e inenarrable, va, viene. Nada perdura, un suspiro, un instante, un beso; pero la palabra salida del alma, se queda, se graba.