PAISAJE DE AMOR

Gloria Judith López


ERES

Eres así como un sabio libro entre mis manos,
mis ojos giran en ti,
mis sentidos se extasían.
Me arrebata el tiempo por escudriñarte,
descifrarte, ver que asomas entre párrafos;
leerte de corrido, sin pausa pero sin prisa.

Degustarte, saborearte;
experimentarte, consumirte…
Así enderezas mi rumbo
y trastrocas mis sueños.
¡Así me atrapas hasta infringir
la dictadura de las horas!

Mis manos ya son territorio de tu piel.
Quiero perderme en el camino de tus versos…,
atarme a tus brazos, ¡desaparecer en ti!
Extraviarme… para por fin… hallarme.


 

 

LA AMISTAD ENTRE LUCES DÁDIVAS Y RISAS

De pisada limpia,
verbo transparente;
el que entrega perlas de amor para ti;
tiene la respuesta, te dice: ¡Presente!
Racimos de abrazos calman tu sufrir.

¡Oh, divino amigo!, como querubín;
mis frágiles alas se mueven por ti
Notas de armonía que vibran sin fin;
restañas heridas, eres… elixir…

Planeas, te entregas, besas la alegría;
nos unimos fuertes, en fe y en bondad;
avivas las manos, yertas, o ateridas…
¡Bendición y cielo!… tu recta amistad!

Construiremos puentes para proseguir,
un nuevo horizonte te obliga a probar
constancia en el vuelo: ley y porvenir
para que entre miles podamos llegar.

Corrió el calendario, el fin… se avecina;
luces pestañean, se ríe a granel,
tu sonrisa es limpia, pura…, decembrina.
¡Amigo, que en todo me haces renacer!

 

 

 

LA PAZ ENTRE EL DOLOR Y LA DESESPERANZA

Hoy te recordé abuela.
Tus ojos profundos compañeros de inocencias,
tus manos llenas de ilusiones y anhelos,
tus pasos firmes y fuertes,
tus cabellos de cuarzo tejidos con tristezas,
tus pies descalzos cubiertos de arena y tierra.

Recordé las arrugas de tu piel y de tu alma,
ellas, testigos del desamor
y desamparo de tus días,
reflejaban el dolor en los devastados corazones.
Recordé esa mirada en lontananza preguntando por la paz.
Te recordé abuela, porque aquí,
en este pequeño gran mundo,
todo sigue igual y no estás.

La destrucción es un vicio,
hay desangre por doquier,
exterminio continuo sin piedad.
Se pierde la vida entre maquiavélicas sombras.
Se ensaña lo siniestro según el color de piel,
se te va la vida si buscas la fuente de la verdad.

Aquí, abuela…,
la paz se atrincheró,
la paz teme,
la paz huye.
Aquí, abuela…,
todo es caos,
el cielo se vuelve mar
y devora las moradas.

Las noches son amargas y temidas.
La luna se opaca, se estremece por las ojivas
y el lamento del hombre.
Hoy te recordé abuela
y comprendí que la paz
estaba en tu sonrisa.


 

MI CREDO

Si fuera un alado verso…
saltaría las ignotas montañas,
me adentraría en los agonizantes valles,
vadearía apasionados ríos,
sondearía los atribulados océanos,
penetraría tus locos sueños;
me transfiguraría en tu cuerpo
con la complicidad de la noche
y la satisfacción del alba.
Regresaría con tu aroma
adherido a cada letra.

 

 

PAISAJE DE AMOR

Conocí el extraño fuego en tu mirada
y eliminé el sopor
que enmohecía mis reconditeces
huérfanas de áureos hallazgos.

Ahora, besos llueven
como ofrenda de generosidad;
la primavera se extiende sobre mí
en requiebros sensuales;
las rosas intensifican su rubor,
los campos despliegan su fiesta de lozanía;
el río se place en su lentitud,
y como tu boca en la mía,
es prendado por su ribera.

Despiertan los atribulados sauces,
los nidos cantan sin cesar,
las madrigueras retornan de su somnolencia,
viento y árboles exhiben su ecológica poesía;
la noche espera, inquieta, el crepuscular abrazo;
las galaxias me surten sus colores,
la luna se adorna con tu nombre
y son firmes nuestros lazos.

 

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2 comentarios en «Paisaje de amor»

  1. Escribo poesía sin saber si es buena o mala, a veces creo que lo último es un tanto más preciso, o por lo menos menos arbitrario; cuando leo a los poetas tengo distintas respuestas, desde las lágrimas como ayer cuando tuve que escuchar una poesía como seis veces porque no podía dejar de oírla y me sacó varias lágrimas, es la verdad; hoy me encuentro con tus poemas y me producen una sensación bonita que no sabría cómo explicar del todo bien (es aquí dónde me convenzo que no soy poeta), por eso te agradezco permitir leerte… me atrapó de manera especial esto:
    «Aquí, abuela…, /la paz se atrincheró, /la paz teme, / la paz huye./ Aquí, abuela…,/ todo es caos,/ el cielo se vuelve mar/ y devora las moradas./ Las noches son amargas y temidas./ La luna se opaca, se estremece por las ojivas/ y el lamento del hombre./ Hoy te recordé abuela/ y comprendí que la paz/ estaba en tu sonrisa.» ¡Hermoso! gracias.

  2. LUCIANO RAFAEL MORALES CIEZA

    Poesía intimista y con pasajes de musicalidad como en: » La amistad entre luces. «, que recorre tópicos humanos como la amistad y La Paz y el amor a terruño en «Paisaje de Amor» donde a mi juicio tiene sus mejores aciertos poéticos por la acertada prosopeyización. «Eres» es un poema que atrapa y ya quisiera ser uno el ser que alude el generoso yo poético de la autora. Saludo esta poesía y para adelante!!!

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