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ENTRE PIEDRA Y AGUA

Stefanía Di Leo

 

Tú naciste del mar,

en la sal de mis sueños,

en la orilla infinita donde tejí

canciones de cuna para tu dormida piel.

suspiro de luna,

ola silenciosa besando mi vientre.

 

Abrazo dividido por miradas ajenas,

por silencios dibujando fronteras.

 

Perdona las sombras,

que debieron dolerte,

la actitud rota de mi torpe amor,

está voz defendiendo tus ternuras.

 

Tú naciste en mi mar,

y aunque una corriente te llevó lejos,

aún suena tu canto entre caracolas,

tu llanto hecho espuma en mi memoria.

 

Hoy te nombro en cada aurora,

te reconozco en cada ola,

porque en mi sangre llevas tu casa.

 

El amor se equivocó en sus gestos, pero

mi corazón es tuyo,

sin medida,

sin excusas.

 

Tú naciste del mar,

en mi mar

aquí te espero,

con brazos abiertos,

para que un día regrese esta marea

junto a tu amor.

 

 

Hay un temblor de aire entre los hombres,
un fulgor que corona las sienes desnudas.
Sin su abrazo, se apaga el alma
y la sombra se adueña del asombro.
El espíritu vaga en lo oscuro,
aletea en la bruma de lo no dicho,
como un incendio quieto en la zarza del tiempo.

Pero llega el alba:
del gris al oro,
del sueño callado al temblor de la vida.
Y combatimos,
día tras día,
esa luz que revela lo frágil,
esa transparencia que duele.

Dormimos, y el sueño sangra en púrpura,
como un jardín que se deshoja en silencio.
Bajo un cielo sin dueño,
dos mariposas danzan —sin saberlo—
la coreografía de la eternidad.
Un rayo de sol las nombra,
y en sus alas florece la primavera.

 

 

Tanto fulgor, tanto incendio celeste,
pero no toda luz consuela.
A veces hiere,
es cuchillo que ciega la mirada
y la lanza a los abismos de lo oscuro,
belleza herida entre nubes desgarradas.

La vida late —sí—
con sus símbolos de barro,
con sus plegarias de resignación.
Somos tránsito entre piedra y agua,
ni mármol ni estatua:
apenas niebla
con la esperanza antigua
de que otro mundo nos aguarda.

Y aún así,
cada día
somos fruto recién nacido,
aurora que se arriesga,
paso que camina
sin la sombra que persigue.

 

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