Trataré de exponer un tema cotidiano y antiguo, aunque a veces parezca distante; hablo del erotismo, una acción para muchos escabroso, pero que, como dije, es cotidiano y antiguo como la vida misma.
Mirando el arte moderno y al escultor francés Auguste Rodin, de quien existen muchas obras centradas en el cuerpo desnudo, por mencionar algunas de sus esculturas: El pensador, que data de 1881; Manos de amantes, de 1904; y El beso, realizada entre 1888 y 1898. Esta última, una estatua seductora, fue inspirada en dos personajes de la Divina comedia, asesinados por el marido de una esposa infiel, quien los sorprendió besándose, a ambos profundamente enamorados.
Menciono estas tres obras para sostener una afirmación con la que muchos no estarán de acuerdo, pero que me lleva a concluir que el erotismo es una condición inherente al ser humano y que existe una estrecha relación entre vida, arte, erotismo y desnudez.
Cuando menciono vida y arte, por supuesto, hablo de literatura; esta no puede ser ajena al erotismo y a la desnudez, pues no son más que manifestaciones propias del cuerpo humano en busca del placer, el goce, el amor y la sexualidad, tal como lo plasmó la obra de Rodin.
En armonía con esto, si la poesía es la desnudez del alma —la manifestación más depurada de los sentimientos y emociones que puede expresar el ser humano en torno a la belleza, el amor, la vida o la muerte—, sin duda es imprescindible que la poesía erótica forme parte de la literatura. No pueden ser dos historias distintas; por el contrario, están inevitablemente interconectadas.
El erotismo es un proceso fisiológico característico del ser humano por excelencia, las personas se unen por placer y no solo con fines reproductivos. Por eso me atrevo a afirmar que no hay razón para censurar ni para limitar a un escritor o un poeta al momento de crear poesía erótica o cualquier tipo de texto literario sobre erotismo.
Es legítimo que la poesía sea, simplemente, la desnudez del alma del autor, al expresar el placer artístico de los amantes. Dicho de otra forma, no hay distancia cuando se habla de erotismo.
Buenísima reflexión al tratarse de un sentimiento biológico y natural!!