No quise tocarte y, sin embargo, existo
Millones de años después, volviste a hacerlo. Te aproximaste lo suficiente y pegaste tu nariz a la mía. Cuando tus ojos entraron en mis ojos y mis labios rozaron los tuyos, mis manos te empujaron lejos.
(Buenos Aires, 1974) Novelista y narrador. A los 30 años, comenzó sus primeras incursiones en la escritura. En el año 2003 fue diagramador y corrector en la Editorial Letra Viva en CABA. En el año 2008 se radicó a Miramar, realizó trabajos de diagramador en el desaparecido diario Crónica de esa ciudad. Actualmente, continúa sus trabajos de corrector, vía online, y tiene una participación en la antología Introspecciones en la punta del lápiz realizada por seis miembros de Artenpie, además de otras actividades relacionadas con la literatura.
Millones de años después, volviste a hacerlo. Te aproximaste lo suficiente y pegaste tu nariz a la mía. Cuando tus ojos entraron en mis ojos y mis labios rozaron los tuyos, mis manos te empujaron lejos.
De suerte tiene un techo en una vieja estación de servicio tirada al costado de una ruta en ruinas, esas que conectaban un pueblo con otro. Estos también desaparecieron, más bien, se evaporaron, convirtiendo a la ruta en un cadáver de serpiente reseca bajo el sol gigante y rojo del ocaso de los planetas.
Paso caminando entre las cáscaras del edificio. Es un día hermoso, iluminado y árido de julio. Por suerte, pude entrar a la ciudad sin que me vieran.