Invierno
Y llegó el invierno el Este ensangrentado calor tórrido de los incendios el invierno es largo y la noche oscura niñas mujeres dolores de años pero el alba no llega y tú sufres mama …
Y llegó el invierno el Este ensangrentado calor tórrido de los incendios el invierno es largo y la noche oscura niñas mujeres dolores de años pero el alba no llega y tú sufres mama …
Recorre paisajes de tu interior y yo me veo obligado a quedarme aquí. Fortunamente me has tirado la gorra. Esta estación tuya será mi tesoro; le echo un vistazo distraída en el horario desgarrado.
Sus dedos tiemblan como ríos profundos acoge el amor y lo aprieta
mientras su respiración rompe la lluvia y su vientre aprende una canción remota Alguien la mira desde muy lejos y le devuelve una memoria sonríe, hay una hoguera entre sus labios.
Hay un algoritmo en nosotros multiplica las cosas que cosen los abismos entre los cuerpos o construye murallas de pensamientos sin encanto es un pequeño rograma sin masa luminosa que estira nuestras mejillas sonríe, fomentando la empatía –
Nosotros los que vamos corriendo hacia el futuro, a menudo sin conocer la meta simplemente nos paramos ante los arcoíris. Contamos las sombras esperanzados y sabemos que los colores nos pertenecen más que la lluvia.
Una mujer puede curar a su hijo de toda enfermedad, protegerlo, cuidarlo, luchar contra los enemigos conocidos o desconocidos.
Ella es rubia- le dijiste. Me reuniré con ella – te respondió. Estás en el espacio del recuerdo en ese sueño que tiene por nombre Libertad.
La parte más hermosa de la vida. Sucede mientras se duerme, allí, a menudo, he conocido maravillosas
mujer. Nos fusionamos en una bendita armonía para convirtirnos en seres completos.
encoje en la petrificación. Más allá del muro de la noche el grillo tropieza con la mudez.
¡Quiero gritar y grito! Pero solo polvo de cinabrio reciben mis aciagos ojos envueltos de un sudor frio, ávidos de esperanza, legados del tiempo.