La casa detenida
El televisor apagado, el piano cerrado, las persianas inexistentes, el mundo afuera. Cajones sellados, recuerdos atrincherados, hojas escritas con una pluma que aún deja huella en el tiempo.
(Villa Clara, Cuba. 1973). Vive en Marzabotto (Bolonia, Italia). La poeta llegó en Italia a la edad de 18 años, estudió en la Universidad de Bolonia y consiguió el título en “Ciencias enfermerísticas y obstetricia” consiguió, además, un segundo título en “Ciencias biológicas”. Trabaja en la salud pública. En su tiempo libre ama dedicarse a la escritura de poemas, poesías, relatos, a la pintura y a la escultura. Numerosos son los premios literarios donde ha obtenido reconocimientos importantes y las antologías sea nacionales que internacionales en las que son presentes sus poesías. Ha representado a su país natal Cuba por dos años consecutivos en el Festival Internacional de la Poesía de Tozeur en Tunisia. Ha publicado 16 libros de poesías en Italia, dos de los cuales en los dos idiomas Español/ italiano, y un libro de narrativa. De su obra se destacan los libros: “Inventario delle cose perdute”, 2018. “Tristano e Isotta. La storia si ripete”, 2018. “Demamah: il signore del deserto – Demamah: el señor del desierto”, 2019.
El televisor apagado, el piano cerrado, las persianas inexistentes, el mundo afuera. Cajones sellados, recuerdos atrincherados, hojas escritas con una pluma que aún deja huella en el tiempo.
Creo que Tito Balestra fue un poeta de sátiras y aforismos, con el toque y la escritura de un gran poeta, sobre todo cuando dejaba correr en su pluma la melancolía por el tiempo pasado y futuro.
Quizás ha llegado el turno de los que hicieron cola pero al final no alcanzaron panes. Quizás haya llegado el turno de los «oscuros», de los olvidados, de los que se lanzan al vacío y sus caídas no parecen tener fin.
El dolor que no se puede contener habla, cuenta de este mar que fue un barco que se hundía, que lanzaba geografías, ovillándose en la abismada «pulcritud» de cuerpos mutilados.
Antonia, intelectual y poetisa de gran valor, hubiera querido escribir un libro para hablar de su amada tierra, pero en lugar de eso eligió la muerte prematura a los 26 años.
Vuela, cae y no sabe caminar. Se agarra a la nada. Está dentro el viaje del significado y protege el nido de otro pájaro que vuela…
Cuando pude abrazarte minuto y desnudo, bendecido en el mundo que querías se descifraron los misterios de la alegría en tus ojitos azules que empezaban a vivir sin memoria abriendo al mundo una puertecita accesoria…
Si te gustan mis frases déjalas que viajen con la mañana caminando hacia el crepúsculo, luego hazlas reposar por un momento en la eterna nada que habita la tierra…
Tráeme en un lienzo manchado el ocaso con el sonido de las hojas secas. Tráeme tus pasos movidos por el viento perfumado de primavera y tráeme en una quimera los encuentros enrollados en buena llama.
Tu recuerdo me embruja el corazón con sol de besos y diadema, tu boca de rosa es mi poema, tus ojos: la evocación de vuelos encendidos.