Más allá de la imagen en el espejo
Hoy me llena de nostalgia recordar esta hermosa tierra de campos surcados de blancos algodonales, de palma de aceite y calles cubiertas de innumerables granos de café…
Hoy me llena de nostalgia recordar esta hermosa tierra de campos surcados de blancos algodonales, de palma de aceite y calles cubiertas de innumerables granos de café…
Estuviste conmigo en mis años maravillosos, pero me hubiera gustado disfrutarte en tu faceta de abuelita,
Y aún me preguntas qué cambiaría de ti, poesía infinita de mis desvelos, después de pensar mucho mi cielo ante tanta vacilación…
En el rostro de algunos se podía leer la tranquilidad de no aparecer en ella, otros se retiraban con la cabeza gacha.
Caminaría por esa tierra mojada,
de la cual subiría un nuevo olor a vida y en la cual dejaría la huella de mis manos.
Esperé sentir más de cerca su perfume de océano cálido desde siempre. Desde que se alejó y me hizo anhelarlo mil veces.
Pero la idiotez es como todo en la vida, se compone de finales, puntos que separan esto de aquello.
Poco a poco aprendió su oficio, agudizó los sentidos, afiló el lápiz, recortó la madera.
Da media vuelta y sale en busca del fuego para encender la leña y preparar el café que lleva tomando hace más de sesenta años.
Hombre infinito, lecho de fuego son tus piernas invulnerables, inamovibles modelado en polvo cósmico…