LA SANGRE EN LAS VENAS

Elisabetta Bagli

 

El adiós

Eres doloroso

como las promesas rotas,

los falsos sueños de amor,

más estériles que la árida tierra

donde nuestros pies se han besado,

donde nuestros miembros

han vibrado con una fuerte

e ilusa pasión.

 

Eres la tristeza

de una mañana sin colores,

del rechazo de nuestros sabores,

acariciados entrelazando las horas

en el secreto de tu alcoba,

donde nunca he habitado tu lecho,

donde nunca he vivido tu alma.

 

Eres amargo

como las máscaras de hiel

sobre nuestras caras sin aliento,

destiladas gotas de muerte y veneno

para lavar tu alma del pecado,

mientras, orgulloso, ensuciabas la mía.

 

Ahora me encuentro en el charco de sangre

de recuerdos vanos y salvajes,

de un error que nunca cometí

y que tú bañas en el odio profundo

de tu invierno sin más primaveras.


 

L’addio

Sei doloroso

come le promesse rotte,

come i falsi sogni d’amore,

sterili più dell’arida terra

ove i nostri piedi si son baciati,

ove le nostre membra

hanno vibrato di una forte,

ma illusa passione.

 

Sei la tristezza

di un mattino scolorito,

del rifiuto dei nostri sapori,

lambiti intrecciando le ore

nel segreto delle tue stanze,

ove mai ho abitato il tuo letto,

ove mai ho vissuto il tuo cuore.

 

Sei amaro

come le maschere di fiele

sui nostri volti privi di respiro,

stillanti gocce di morte e veleno

per lavar l’anima tua dal peccato,

mentre, fiero, hai sporcato la mia.

 

Ora son nella pozza di sangue

di ricordi vani e selvaggi

di un errore che mai ho commesso,

ma che intingi nell’odio profondo

del tuo inverno senza più primavere.

 

 

La guerra de los niños

Huérfanos, hambrientos, sin hogar,

pequeños guerreros inconscientes

deambulan en busca de comida.

“¡Jakula! ¡Jakula!”, gritan.

No conocen el miedo

sólo el del hambre.

Almas vacías, abandonadas,

ajenas al terror de la muerte,

ayudan allí, al regimiento,

donde se usan las armas para sobrevivir,

donde agua y fuego

apoyan vidas inmaduras,

preparándolas para la oscuridad.

Los niños soldados avanzan

armados hasta los dientes,

avanzan en primera línea,

enviados allí por los grandes

que, cobardes y vagos,

les prometen pan.

Matan los niños soldados,

matan contra su naturaleza,

obligados a beber alcohol,

listos para apretar el gatillo

y a enfurecerse en las entrañas

de la tierra ensangrentada.

Mueren los niños soldados

como hormigas aplastadas

en la cabeza,

como olas rotas

en las rocas

entre las paredes desnudas y negras

de una infancia que nunca tuvieron.


 

La guerra dei bambini

Orfani, affamati, senza casa,

piccoli inconsapevoli guerrieri

vagano alla ricerca di cibo.

“Jakula! Jakula!”, gridano.

Non conoscono paura,

solo quella della fame.

Anime vuote, abbandonate,

ignare del terrore della morte

aiutano lì, al reggimento,

dove le armi servono per sopravvivere,

dove l’acqua e il fuoco

sostengono vite immature,

preparandole all’oscurità.

Avanzano i bambini-soldato

armati fino ai denti,

avanzano in prima linea,

mandati lì dai grandi

che, codardi e pigri,

promettono loro il pane.

Uccidono i bambini-soldato,

uccidono contro natura,

costretti a bere l’alchol,

pronti a premere il grilletto,

a infierire nelle viscere

della terra insanguinata.

Muoiono i bambini-soldato

come formiche schiacciate

sulla testa,

come onde frantumate

sulle rocce

tra le pareti nude e nere

della loro infanzia mai avuta.

 

 

Tu rostro

Me dices mostrar tu rostro,

tu verdadero rostro a mí.

Y sigues usando la máscara,

desagradecido estandarte de lo que eres.

Me amas y no me lo dices,

me dejas aquí, sola, pensando en nosotros.

¿Tal vez somos una invención

de mi mente enferma?

Algún día entenderás

que sólo yo soy la que pinta

para ti las nubes de oro

en las que viajar a través del tiempo,

sólo yo te regalo el toque fugaz del viento

que invade tu cuerpo de vida

y satura de miradas perdidas tus ojos

delante de espejos barnizados de blanco.

Sabes que sólo yo soy la lámpara

que ilumina tu camino,

pero, tenaz, rechazas de encenderme,

cegado por efímeras luces.


 

Il tuo volto

Eppur dici di mostrare il tuo volto,

il tuo vero volto a me.

E ancora indossi la maschera,

sgradito vessillo di quel che sei.

Mi ami e non me lo dici,

mi lasci qui, sola, a pensare a noi.

Forse siamo un’invenzione

della mia mente malata?

Ma un giorno comprenderai

che solo io ti dipingo nuvole d’oro

sulle quali viaggiare attraverso il tempo,

solo io ti dono il tocco fugace del vento

che invade il tuo corpo di vita

e riempio di sguardi persi i tuoi occhi

innanzi a specchi verniciati di bianco.

Sai che solo io sono la lampada

che illumina il tuo cammino,

ma tenace rifiuti di accendermi,

accecato da effimere luci.

 

 

Explosiones

Necesito poesía,

carnes laceradas,

abrazos largos y cálidos

y almas inocentes,

necesito vidas contra viento,

verdadero y vivo amor

y alas para volar

hacia tierras de fuego

que nunca serán mías.

 

Necesito espejos

para reflejar mi oro,

invisible para el mundo entero

sólo lleno de sí mismo.

Iconos de mis ilusiones

molidas por los días,

sueños vanos de vidrio,

desarraigados de mí.

 

Necesito explosiones,

mordeduras en mi pecho,

astillas ya afiladas

en las entrañas de mi destino.

 

Necesito amor,

lo que me has dado tú,

pocas horas de pasión,

momentos intensos de eternidad.


 

Esplosioni

Ho bisogno di poesia,

di carni lacerate

di caldi e lunghi abbracci

e anime innocenti,

di vite controvento,

di amore vivo e vero

e ali per volare

verso terre di fuoco

che mai saranno mie.

 

Ho bisogno di specchi

per riflettere il mio oro,

invisibile al mondo

solo pieno di sé.

Icone le mie illusioni

frantumate dai giorni,

inutili sogni di vetro,

sradicati da me.

 

Ho bisogno di esplosioni,

di morsi sul mio seno,

di schegge già appuntite

nelle viscere del mio destino.

 

Ho bisogno dell’amore,

quello che mi hai dato tu,

poche ore di passione,

attimi intensi di eternità.

 

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4 comentarios en «La sangre en las venas»

  1. YALEYDIS VILORIA NORIEGA

    Muy versátil tu poesía. Temas muy actuales e universales que tocan las fibras humanas. Excelentes poemas, disfruté explosiones, la guerra de los niños excarnecedor.

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