Aquí corría un rio
Más allá había un prado verde repleto de flores amarillas, había aroma a hierba verde, había vida… Una vida exultante, una vida llena de música y ronda, una vida con sentido propio.
(Argentina. 1966). Aborda temas de hondo contenido humano, enfatizando en el desamor, las emociones, la cotidianidad y la búsqueda del autoconocimiento a través de la introspección y la escritura autobiográficas.
Más allá había un prado verde repleto de flores amarillas, había aroma a hierba verde, había vida… Una vida exultante, una vida llena de música y ronda, una vida con sentido propio.
Cuídate de lo que comas, para que no encuentres en cada bocado el placer excelso de nuestros almuerzos nuestras cenas y nuestras sobremesas.
No sé en qué día vivo, ni la hora que está transcurriendo. Me he olvidado de mi edad, de nombre y de mi sexo. No sé si he sido animal, persona u hoja al viento.
Y en caja con moño se entrega intacta una esperanza en buen estado, de buena calidad pese al mucho uso. Se retira todo en el umbral de esta, una casa desmantelada, fría y abandonada Lo antes posible…
En su rostro brilla una sonrisa perpetua un ensayo de positividad
que a nadie convence… Lleva anteojos enormes pues esconde en los ojos la verdad de sus silencios.
Tejo en horquillas rojas un recuerdo retorcido que reemplaza al llanto caminan a mi vera los fantasmas se recuestan en la almohada una lágrima negra agita los lienzos….
Quinientas palabras para mejorar mi escritura. «Mejor aún durante la noche cuando el ego está cansado y es fácil derrotarlo», dijo el maestro. Sonreí mientras lo escuchaba ¿Qué clase de ego es quien siempre maldice todo cuanto soy, yo y siempre yo…?
Es de siesta y tú te pones a coser en esa máquina que traquetea al ritmo de tus pensamientos, como un pájaro carpintero que no te deja olvidar.
Yo te esperaba contenta, en una cama muy blanca, al sonido de la noche, se unían nuestras palabras.
Tus frases cual terciopelo, me dejaban extasiada, y todo el mundo no existía…
¿Recuerdas que te lo dije aquel día? Sí, cuando en el jardín saltaste como una rana porque habíamos tenido respuesta a unos mensajes, tan obsoletos ya que ni recuerdo qué expresaban.