Arena
Apoyo en la red unos camarones –
grises y vidriosos como la arena
atrapados en la media luna del salabre se revuelven entre los puntos y los pliegues y se escapan entre mis dedos de niña. La arena me aspira el tobillo,
Apoyo en la red unos camarones –
grises y vidriosos como la arena
atrapados en la media luna del salabre se revuelven entre los puntos y los pliegues y se escapan entre mis dedos de niña. La arena me aspira el tobillo,
Cuando me acuesto tarde por la noche la yugular que estalla en mi cuello me recuerda el juego del gato y el ratón que anda rondando mi insomnio amarillo…
Ángeles para amar, cuando los ángeles cantan en silencio es aún mejor y cuando llega la tarde se pasean frente al sol y es que yo los he visto. Llegar de madrugada Con una luz especial de esas, color austral De las que van directo al sur De un verde especial…
Hoy llevo, mañana traigo. Hoy no duermo, mañana me canso. Hoy sigo, mañana no aguanto. Hoy aguanto, mañana lloro.
Las imperfecciones solo son el toque personal que me hace perfecta ante su vista; la gama de colores se prenden intensos por el toque y retoque de sus manos.
Pero afuera es guerra, se examinan vidas sin culpa, jovencitas rotas, la luz de alguna mañana negra me lleva compadeciéndome de todos…
El aleteo de un insecto, el borboteo del agua en una fuente, o el exiguo resoplido de una hoja al desprenderse de un árbol;
La semilla se esparce por la tierra. Busca la ruta en la sutil esencia de la mirada y el deseo. Majestuosa, traza el sendero de luminosos códigos.
Respondan, quiero escucharlos poetas ebrios, campesinos, jecutivos hombres y mujeres de éxito fracasados y desdichados, espondan por favor. ¡Maldición!
Prefiero ser el lenguaje de la primavera,
en lugar de ser la relación de apertura en la pupila de un móvil remanente.