Recuerdos de amor
Pequeños momentos de recuerdo cuando estabas cerca de mi Entonces bordé nuestros besos…
Pequeños momentos de recuerdo cuando estabas cerca de mi Entonces bordé nuestros besos…
De todo lo mundano, ahora estoy liberada, Sin embargo, recuerdo mi infancia por la polio marcada, La buena salud nunca fue mi aliada.
Se entendería que quien escoge ser médico es un ser rico en cualidades, en valores, en ética, en compromiso; es una persona rica en sentimientos, en responsabilidad, con un alto sentido de humildad y filántropo, en fin, un elegido por Dios.
Los imperfectos son personas extrañas, es agonía trasmutada en poesía, es un canto impedido para mitigar el dolor, pero lo acepta y esa es su mayor virtud, después de la riqueza de sus giros idiomáticos y la exuberancia de sus figuras distintivas, complejas pero inteligibles.
Me regocijo en un recuerdo grato y en una canción de los ochenta con el sonido armonioso de las olas con la soledad o con una reunión donde se crucen abrazos como los de antes.
Te doy mi olor vestido solo de un verso de amor. Café tostado sentimiento de otoño de dulce primavera quien ahora descansa de nuevo esperarte un día en el florecimiento del amor.
El gato de Esteban no podía leer mis movimientos, ni mucho menos yo, lograba descifrar sus aullidos o sus gestos; los peces de Coran, ni que decir, solo ojos en medio de colores abigarrados.
Cerca a los morichales del infinito llano, se agitaron los pechos en pasiones secretas. Con besos y susurros al canto de jilgueros,
bebimos nuestro amor embriagador y tierno.
Silencios como estos son como las hormigas inquietas pero calladas, como gatos en madrugada, como días sin claridad.
Al llegar a la estación de gasolina, justo al lado del paradero de las busetas Águila, un hombre de unos sesenta y pico de años, con la cara roja y arrugada, de escasos cabellos plateados y prominentes entradas…