El girasol desolado
Cierta mañana, una pequeña abeja que hacía su visita matutina a las flores para recolectar su polen se enteró del estado de ánimo en que se encontraba el Girasol.
Cierta mañana, una pequeña abeja que hacía su visita matutina a las flores para recolectar su polen se enteró del estado de ánimo en que se encontraba el Girasol.
Esperanza de lluvia, alborada de lirios y otoño, que el presente indolente destiñe, destiñe sin piedad
la luz donde nace un sueño, sueño de otro mar…
De repente se detuvo, yo lo hice luego de tres pasos más. Se acercó a mí y me abrazó. Mi corazón comenzó a latir más rápido. Levanté un poco los brazos y le correspondí.
Algo se ha perdido, la felicidad, la lección del mar, la voz de quien he amado, el «llámame cuando termines». Pero todo nos da el universo sabe encontrarnos después de mil años…
Lo bueno es que todo está muy limpio… Solo hay que buscarle un sitio a cada cosa y encontrarla a mano en su momento. Tengo la vida desordenada.
El movimiento de los senos a lo que afino el respiro aquel gesto tuyo de mover el cabello lo que sé es que cuando llegas y te sientas en una sonrisa sueño.
Y si de amor muero, recuerda que mis ojos se irán conmigo llevando el recuerdo de tu silueta encorvada en mi cama y la manta a medio poner, que la piel se lleva en el ataúd hasta el infinito de la otra vida, que los besos saben volver a su dueño, volverán a ti.
El gobierno para los hombres y no los hombres para el gobierno, podría ser el resumen de las sentencias que don Quijote da a Sancho, es un llamado a reconocer al hombre en su puesto en el universo…
La tormenta ha llegado y trae con ella, el contacto de nuestras manos, siguiendo el camino que cada gota,
en nuestros cuerpos ha marcado.
Me gozo exageradamente de tus caídas y fracasos; de tus sueños pues eres eso, Solo bagazo. No dejes que tales palabras destruyan tu vida,
Sueña y sueña…