Violonchelo
De pronto salió una voz de muy adentro. No del oscuro aposento
Era una voz polvo hollín de viejo sentimiento. —No lo tengo… Nunca aprendí a tocarlo.
De pronto salió una voz de muy adentro. No del oscuro aposento
Era una voz polvo hollín de viejo sentimiento. —No lo tengo… Nunca aprendí a tocarlo.
A veces quiero detener el pasar de muchos años para que no causen daños a la más preciada mujer,
Ella, que me ha dado el ser en su rostro se refleja…
Pétalos rojos en el viento
vibran, dejándose amar, huyendo de su propia belleza entre las olas de la mañana, florecen en el centro de las alas del silencio…
Nos vestimos con sed de vida, llenamos de sueños y esperanzas la misma alforja, vagando por aeropuertos que estrangulan estaciones de emergencia, en los puertos de alegría y de tristeza de consumo y eternos de amor y odio.
Mi familia es una nota, un hogar y una canción cuatro personas unidas en un nidito de amor palpitando todas juntas en un solo corazón.
Abrirse en el verde de la tierra
es lo que la médula humana
busca en las mejillas del cielo.
Tercera foto; tu particular proceder atrae a todos en la justa medida, como sabiendo cuándo decirte un chiste o un simple buen día. ¿Cómo lo logras? A veces el público se comporta de forma tan irracional que dan ganas de encargarte la fórmula para la cordura.
Los prados extranjeros se transforman en territorios patrios, puedes permitirte una existencia virtual, con apariencia fantasmal se perpetúa en los corazones amorosos la experiencia que nunca muere.
Declámame un poema desde la última estrella de la derecha. En el cofre del tesoro de los piratas en el país de nunca jamás yace tu corazón de niño, el que es libre de todo beneficio…
Mis labios de oración, mi cabello argentado no hay hogar, tan sólo vivimos todavía tomaron nuestro derecho al regocijo nos robaron la juventud el amor, los sueños patas arriba pusieron nuestro mundo…