Antiguos recién llegados
Vivimos, como arañas, en el tejido
del rincón materno. Amamos siempre a orillas de la sed.
Vivimos, como arañas, en el tejido
del rincón materno. Amamos siempre a orillas de la sed.
De pronto me encontré con un personaje macondiano, es de recordar que Gabo, Gabriel García Márquez, sacó mucho de su inspiración de La Guajira.
Hoy, la barca me traslada, por un instante, al maravilloso mundo de mi infancia, cuando tenía seis años y dormía en la acogedora cama de mi habitación ubicada a un lado del jardín.
Convoco a tu sexo
produciendo el deseo
cuando ruge la luna
a la orilla de la noche.
En la palaa de kataóu o en el laberinto de yoruja?
Somos aun yotojoro, cactus o un pichiguel perdido,
Estamos dentro del corazón de una iguaraya…
La vi avanzar entre la bruma que había creado mi lánguido deseo y mi moribundo amor.
Cariño mio, acompáñame a vivir,
a volar a tu lado por cielos de felicidad;
que tu sombra ilumine mis ideas,
Eres tú quien ilumina mis noches,
Quien alegra todos mis días,
Para quererte no me alcanza la vida,
Solo te quiero sin reproches.
Buenos días mundo,
soy el inodoro.
Soporto nalgas de todas las texturas,
de todos los colores…
Yo, aún asombrado y con una terrible tristeza, comparé los tamaños de la vida y concluí que para un ser pequeño, grande o gigante, la vida es la misma…