Remedio infalible
Preparo un brebaje, para limpiar de rencor, a ti y a tu linaje.
Preparo un brebaje, para limpiar de rencor, a ti y a tu linaje.
Te recuerdo y me dan ganas de estar junto a ti, porque fuiste mi lugar seguro sin fin, y sigo enamorada de ti.
Vuela, cae y no sabe caminar. Se agarra a la nada. Está dentro el viaje del significado y protege el nido de otro pájaro que vuela…
Un viernes de enero por la tarde llegaba Santiago Elías a Los Hornitos de San Marcos. Arribaba proveniente de la Arquidiócesis de Nuestra Señora de Los Remedios, después de siete horas de viaje, cubierto del polvillo amarillento de la carretera destapada que se filtraba por los topes de caucho de las ventanas del bus…
Años mirando para otro lado, trabajando como loco, viajando para que todos pensaran que no me enteraba. Y todo ese tiempo amándola como un tarado.
Te liberas de las cuerdas de articulaciones del tiempo y la meta evade los grilletes de la caída, para llevar perfección a la creación,
lo que significa que puedes crear impecablemente la nada y realizar la esencia de mármoles caídos de los dedos del escultor antes del suicidio.
Sería hermoso mirarlos mientras escribo y pienso, mientras aprieto, contra el mío tu pecho. Mucho mejor sería, cerrarlos con un beso.
Te encontré vagando, por la calle oscura, dibujando sueños, sin culpas ni heridas…
Poesía y birome de la esencia que no se describe, patrimonio que identifica la identidad inequívoca de la nobleza.
Bendice tus caricias Iluminando mi piel y mi alma, se mío como yo tuya hundiéndonos en lujuria y placer…