Antonia Pozzi vive en sus versos
Antonia, intelectual y poetisa de gran valor, hubiera querido escribir un libro para hablar de su amada tierra, pero en lugar de eso eligió la muerte prematura a los 26 años.
Antonia, intelectual y poetisa de gran valor, hubiera querido escribir un libro para hablar de su amada tierra, pero en lugar de eso eligió la muerte prematura a los 26 años.
La estrategia de base es inentendible. Espero una explicación el día que hagamos fila para las visas ante Dios y sus abogados.
Quisiera volver a ponerme muy bonita, para que de mí estuvieras orgulloso, para que me ames siempre y cada día, como yo te amé por sobre todo.
Picará una vez más, esta vez sería diferente. Ya no habría más sorpresas, todo estaba fríamente calculado. Entrenaba sus manos y dedos para el movimiento final.
Despliega tus alas, con tus sueños poder volar, tu espíritu oxigenar.
El dolor avieso ensombrecía sus antiguos ojos ibéricos, y acudían a la mente los escombros de la vida reciente o lejana, atiborrada de cosas postergadas, pero de pronto el aire de nuevo, el espasmo que cesaba y sus ojos sin sombra ni dolor, entonces sí, continuar trepando hasta la casa desde donde Sofía le sonreía tras el vidrio…
Si te encuentras feliz, tanto como yo, quizás elijas el rojo,
precioso color que algunos relacionan con el enojo, yo lo relaciono con el amor, la asión, lo intenso, la distinción, y cuando me visto con él, desbordo lo que siente mi emoción.
Abatida lloró toda la noche y no llegó. Desdichada al siguiente día y no llegó. Preparaba sus palabras para la ruptura del lazo de amor y no llegó. Lloraba día y noche y no llegaba.
Un amigo me preguntó hace poco cuál era mi meta como escritor; aunque no me lo dijo, estaba preocupado de que mi nuevo periplo, esta vez en el mundillo literario, resultara ser una prueba irrefutable de un precoz ataque de demencia senil.
Estaba conmovido, como sucede siempre que habla acerca del menor de nosotros; su voz, cansada ya por el peso de los años, sonaba frágil y se notaba el esfuerzo que hacía para no llorar.