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El último trago

Espérame, Luis, allá voy yo también. Espérame, que me tomo el último trago; está tan bueno que aún no me la quiero poner en la cabeza y dispararme. Espérame, que para ir a buscarte quiero tomar el último trago.

La escena del crimen

Una cinta amarilla encerraba, como la caja de un regalo, todo lo importante, todo lo inviolable, todo lo que quedaba de un amor infructuoso.

Entre piedra y agua

La vida late —sí— con sus símbolos de barro, con sus plegarias de resignación. Somos tránsito entre piedra y agua, ni mármol ni estatua: apenas niebla
con la esperanza antigua de que otro mundo nos aguarda.

Del mar al infierno

Yo aún estaba con vida, y me llevaron hacia su ranchería, allí mismo, en las orillas. Cómo deseaba que amaneciera para convertirme en piedra y que así no pudieran hacerme nada. Luego, llena de terror, me di cuenta de lo que en realidad pasaba con nosotras: colgaban nuestros cráneos en las puertas de los corrales del ganado o en los árboles frutales…

Mi tristeza

Se limita mi horizonte y mi sentido pierde la razón, esperando lo que no llega mientras se desangra mi corazón.

El cielo raso

Quedo inmóvil en las carencias del cuerpo, a pesar de que un íntimo deambular transforma en polen mis pensamientos.

Poeta

Allí dejó correr, bajo el puente sonoro del río Chicú, sus letras que fluyeron en medio de la sabana; amplió su grito a otras tierras sin olvidar su terruño…

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