La muerte
La muerte transcurre durante la vida. Mientras esperas pacientemente que el universo resuelva tus problemas. Mientras sueñas despierto aquellas cosas que has de obtener con movimiento y destrezas.
La muerte transcurre durante la vida. Mientras esperas pacientemente que el universo resuelva tus problemas. Mientras sueñas despierto aquellas cosas que has de obtener con movimiento y destrezas.
Entonces, me dispuse a caminar por las calles renovadas del centro. Muy cerca se encuentra el mercado donde se comercia buen pescado y carne entre otros productos, especialmente los sábados.
Ella sintió que el universo se caía; el alma le temblaba, los huesos oraban; el infierno se diluía en cada estertor de los movimientos, entre rápidos y lentos.
Enseñas generosamente el Universo, magnetizas tesoros marinos, desbloqueas mágicamente los graneros de la tierra. Incansable resistes a los problemas inminentes, entierras tus deseos con una sonrisa.
Tu mirada maternal ilumina las multitudes,
erige los castillos,
da energía vital,
congela suspiros subterráneos,
derrota a los enemigos tortuosos.
En las largas noches de patrullaje, descubrió su hambre por el Derecho. Recordaba aún aquel primer libro que abrió en una madrugada sin estrellas: las palabras le hablaron como lo hacen los muertos en los cuentos de Poe…
En una reunión familiar con ocasión de una fiesta de fin de año, se trajo a colocación la condición humana de su abuelo materno, el cual conoció solo por referencia que era un hombre de buenos principios y de recto proceder…
Su figura quedó dibujada como un tatuaje perenne en un cuerpo nuevo, y mi cuerpo viejo ya lo ha desdibujado.
Mientras mi mano se mueve, siento el frío de la puna y el calor de las piedras; cada rayo que dibujo es un antepasado que se levanta.
El mundo empezó a dar vueltas y él aprovechó para requisar mis bolsillos. Encontró mi celular y una billetera vacía, la que arrojó al suelo. Enseguida conocí su voz de loco.
Desperté en el hospital; era una masa que reconocí mía, pero mi mente no estaba allí. Sentí pánico; miré las vendas, pero no hubo dolor… sólo vacío.