Hasta que la muerte nos reúna
No nos conocimos a los quince sino casi en la vejez, el tiempo que pasé contigo me hizo rejuvenecer. Nunca fuiste débil, en el barco de nuestro amor la capitana siempre fuiste.
No nos conocimos a los quince sino casi en la vejez, el tiempo que pasé contigo me hizo rejuvenecer. Nunca fuiste débil, en el barco de nuestro amor la capitana siempre fuiste.
De la noche te enamoras como de la muerte a las cinco de la tarde en el silencio que induce crepúsculos en el alma como frágiles expectativas capaces de consolar el encanto de las rosas entre los olivos resecos.
El duelo general que se percibe, enrarece el aire y mancha con intensidad la alegría de los seres que habitamos este universo. Hoy, una vez más intento cerrar los ojos y dormir tranquilamente para descansar de la agotadora jornada de trabajo
Veo el techo tratando de buscar alguna explicación, una ayuda, a la final tengo mi mente en blanco. No comprendo nada.
Tu piel rozando la mía es como saborear frutilla, danza ancestral nuestro movimiento de caderas, de un amor sin edad…
El tiempo se ha robado las vacaciones cuando la vida se enfrentaba con creencias raras, con besos pasados, despreocupados llenamos las horas nuestra vida
Él creía que estaba poseído por algún poder y olvidaba las posibilidades conocidas por el hombre La tradición oral dice que hay un acceso a otro reino, uno superior, espera y verás.
Te miro intentando descifrar la magia que tienes, la magia que me hace pertenecerte. Trato de descifrar los colores de tu cielo, los ritmos de tu existencia, la fuerza de tu sol que besa con luz mis manos. Y solo consigo perderme en el mar de tu voz.
No podemos amar cuando condicionamos el cariño de los demás; estamos corriendo el riesgo de sembrar también un poco de rencor, un poco de irreverencia, un poco de: te quiero, pero…
Melancólica melodía de ausentes emisiones. Corazón que sucumbes ante el ocaso, rojo eres como ardiente fuego reflejan tus latidos triste fracaso, no está henchido de orgullo tu ego.