Lo que me habita
Camino por mis calles de piedra visito mis casas viejas doblo las esquinas tristes que la vida me ha mostrado.
Camino por mis calles de piedra visito mis casas viejas doblo las esquinas tristes que la vida me ha mostrado.
Luego, se acercó a los padres de Fi-Fi y dijo: Debe cubrirse con una bufanda para ir a la competencia, debido a que la falta de control en su fuego, se debe a una alergia al frío.
¿Qué clase de poesía es esa que no salva a los pueblos y a las naciones?, se preguntaba el poeta polaco Czoslab Milosz, y se rebelaba contra aquellos poetas que escribían una trama de falsedades oficiales, una cancioncilla de borrachos que pronto cortaran la cabeza.
Bésame como el primer día y volemos hacia el suicidio, ese en donde me robas el aliento y respiramos confundidos; ese que enreda tus dedos en mi pelo, tu nido preferido;
Las aves se marchan presurosas, sin un rumbo conocido, sin embargo, creo que van, de tu corazón al mío.
Viajando en remolino escarlata, sin retorno, por los laberintos infinitos de la fría y ovalada loza, donde cada mañana el ser humano se sienta no solo a meditar…
Toda esta conversación me pareció super interesante y la tuve en cuenta al momento de realizar el recorrido por los lugares donde trabajan Los Areneros, es decir Puerto Platanito.
Llevo en el cuerpo de los ojos ninfeas de vida, aprendo lecciones de corazón, escucho fragmentos de universo y sonrío con el ojo inmerso
en amplias ramas rebosantes de gestos de amor…
Todas son bellas en su naturaleza, porque si tú miras sobre un paisaje una flor, quedarás encantado con su belleza y elegancia.
Aún no estaba a tu nombre, un gorrión viene a verme. Todas las mañanas desde las ramas me mira.
Ese momento es antiguo, ese gorrión
me fija en el corazón. Mi ojo solo ve lo eterno.