Bajo la lluvia
La señora que viene apresurada cargando una canasta de víveres saluda a la vecina quien la esculca con la mirada mientras el aguacero lava su aura triste—
La señora que viene apresurada cargando una canasta de víveres saluda a la vecina quien la esculca con la mirada mientras el aguacero lava su aura triste—
Búscame, cuando los dioses caigan,
aquí en mi corazón encontrarás lealtad de todo mi amor acumulado, que te espera para amarte…
En el marco principal de mi barrio, no solo vivían las familias de más renombre, sino las más numerosas; algunos de los jefes de estas familias hacían alarde de sus glorias pasadas…
Ocho sentía el pasillo eterno, e incluso veía como las paredes se alargaban drásticamente frente a él. Quizá el alcohol empezaba a hacer efecto, pero solo había tomado whisky con su amiga Mónica.
Cuando estoy Enamorada, cuando solo soy, cuando Idealizo y cuando me das Alas. Y aunque solo llegues en un verso siempre tendré el tiempo y el corazón para disfrutar de ti mi amada POESÍA.
IN MEMORIAM, REDOSHI Gloria Judith López Hoy mis labios se pronuncian, rompen un silencio soterrado por la indiferencia y la incertidumbre nefasta de la crueldad que nos ha tatuado la historia. Estoy aquí, habito esta piel un poco clara, me deslizo por los recovecos de la memoria social plagada de raíces. ¡Es doloroso! ¿Sabes Redoshi? Te imagino iniciando tu pubertad, corriendo con Libis, en tu aldea, libre, plantando huellas en tu tierra, tu África, mi África origen. El despiadado sicofante señaló la ruta hasta ti, y la razia segó la vida de tu padre; el dolor deshizo la mujer que te parió… Leer más »In memoriam, Redoshi
La serpiente, después de observar las habilidades del viento, llora desconsolada, luego limpia su cuerpecito débil aún y dice: ¡Yo vuelo en el cuerpo de mi mami, mientras esta me arrulla….
¿Qué hago contigo después de la miel? Después de la vida y de la muerte. ¿Qué hago contigo después del Norte y del Sur, del Oriente y Occidente?
Desperdicié mi tiempo hablando de ti, diciéndoles a todos que tú no eras así, joder, te defendía a capa y espada como dragón a un castillo, como abeja a una flor, pero te importó un carajo todo lo que di por ti.
Más allá unas manos se levantan en una comunión con el viento y mientras cantan un dulce, una cartilla de inglés, de hierbas medicinales, de salvación de las drogas, de una cruz que guía, de lápices y lapiceros, borradores de nata, piden una moneda para comprar un pan,