Saltar al contenido

Blog

El reloj

Tic-tac, tic-tac suena fuerte esa campana muy dentro de este corazón, se acaba el tiempo, Agoniza un sueño, muere lentamente un amor.

Velos

los tejados brillaban, aruñados por musas muertas, todo goteaba
amenazaba la herrumbre iba de pie en el Colectivo: muletas, máscaras, agujeros negros.

Ella es mi consuelo y mi farol

Esta vez fue un encuentro casual mientras paseaba en el malecón. Al verla de dicha saltó mi corazón que ante ella se emociona igual. Tendida bajo playeros parasoles, como la bella diosa Artemisa, ella recarga su alma con las brisas, los calores y las luces de arreboles.

Atraco

El barbado iba a hablar, pero Joaquín no le dio tiempo: se abalanzó sobre él con evidentes muestras de querer golpearlo. No tuvo más que entregar la cartera, cambió de mano el celular y huyó despavorido.

error: ¡Contenido protegido!