Viaje
Necesito un pañuelo, esta niebla que obnubila el papel son mis lágrimas. Y no quiero llorar. Ya he llorado demasiado en estos años.
Necesito un pañuelo, esta niebla que obnubila el papel son mis lágrimas. Y no quiero llorar. Ya he llorado demasiado en estos años.
Sea esta la oportunidad para atreverme afirmar que para la literatura Lorca es el poeta contemporáneo de mayor universalidad, sus escritos fueron un presagio hasta para él…
Los guiaste al cementerio de tus propios vecinos, los del linaje Epinayu, aquellos que golpeamos duro en los caminos y que descendemos del venado. Como wayuu olvidaste que estos lugares son sagrados para nosotros porque son las escrituras del territorio…
Fantasmas en dulce éxtasis, clérigos de espuma, y sobre todo querubines, bellos como dagas que se elevan en la sobre la noche y destruyen la ilusión.
A cada golpe el cañón apagaba una vela en las habitaciones. Ios Alemanes como lobos seguían la gente y Arrigo con la carreta y el pelo lleno de canas por el miedo..
Los imperfectos son gente extraña
dejados en la arena, no puedo decir exactamente, como un silencio, una mueca. He pensado que Dios ama la inseguridad y las sombras de los acantilados.
Es mi abuela a quien dedico estas letras. Aquella espléndida vieja que está dentro de mi universo y a través de mi madre extendió su amor reencarnado en ella. Flagelo de mi placentera e ilustrada existencia…
Y como lo manifestó, se marcha, está vez para siempre, a pesar de todos los pensamientos que había mantenido de hacerlo en tiempos de antaño. Se acabaron las lunas menguantes, esas que solo tienen una chispa de esperanza.
Reflexiona en tus propias heridas, sana con el amor cada tormento, retoma tus pasos, avanza lento. hoy va por ti, es tu momento.
Se vierten las madres por los hijos perdidos como una magdalena en un campo santo o como una torcaza en su nido vacío donde huyen las palomas blancas que se hicieron buitres por hambre y poder.