Saltar al contenido

Blog

Una palabra

Una palabra, luego las olas de tristeza en un minuto se transforman en burbujas. Tu tímida sonrisa es un rayo de sol. que se abre paso entre las nubes.

Castillos de naipes

Días transcurridos,
colocados uno sobre otro para formar ilusiones. La copa de mi alma llena con gotas de horas. Horas cargadas de alegrías, de llantos, de rencores.

Frío olvido

Vieja muñeca de mis ayeres recuerdo inefable de una niñez aplazada. Tiene mi muñeca piel de porcelana su pelo liso de plástico esculpido y un bello vestido con ajustado corpiño perfección cubierta de polvo
olvido revolado en sus ojos.

El cofre de mi alma

Esta vez fue un encuentro casual mientras paseaba en el malecón. Al verla de dicha saltó mi corazón que ante ella se emociona igual. Tendida bajo playeros parasoles, como la bella diosa Artemisa, ella recarga su alma con las brisas, los calores y las luces de arreboles.

Si vienes

Tráeme en un lienzo manchado el ocaso con el sonido de las hojas secas. Tráeme tus pasos movidos por el viento perfumado de primavera
y tráeme en una quimera los encuentros enrollados
en buena llama.

error: ¡Contenido protegido!