Me he olvidado… Querido maestro
Me he olvidado de las historias que me contaste, y temo en un futuro, cometer los mismos errores que los antiguos cometieron. ¡Devuélvanme mis clases de Historia!
Me he olvidado de las historias que me contaste, y temo en un futuro, cometer los mismos errores que los antiguos cometieron. ¡Devuélvanme mis clases de Historia!
Mientras por dentro mueres de pavor, negándolo todo y conservando tu “honor”. Es lo que te queda, aparte del licor, ella feliz con otro y tu lleno de rencor…
Hermoso es el rayo que atemoriza las cabras, no hay letras ni palabras sin describirlo, callo.
Ella, la luna lo espera desesperada con consuelo, saben que en ese Eclipse unirán su amor en un suspiro en la eternidad de la vida.
Me dejan los nervios al perderte a ti;
tan solo me adulan las míseras sombras, amigas de baches e insensateces, y vagos paisajes me anestesian… toda.
Fatigas e incertidumbres en mí convergen, mientras camino para descubrir quién soy, mientras transporto a lo largo de mi sendero,
llena de recuerdos y de quimeras,
esa maleta que en las alas tiene siempre encendida…
la amada y eterna llama de la espera.
Ya los de las primeras líneas lo habían hecho, barridos por las ráfagas de metralla. Los sobrevivientes, en vez de tirarse al suelo, trataron de volver a la plazoleta…
En muchas ocasiones las mejores cosas surgen de la forma más inesperada, de una manera sencilla y sin pretensiones. Es así como, en un encuentro poético dedicado a las personas menos favorecidas surgió la idea en la que seis poetas uniendo lazos y puentes entre Italia y España…
Simón se levantaba de la mesa, daba un corto paseo por la casa. Regresaba a enfrentarse al papel, aunque en verdad el papel no era el problema. Eran las palabras, no se identificaba con ellas
Me prometo no llorar. Algo más que aprender. Recibir la calma y respirar.
En el silencio todo el ruido se inventa.